10 medidas para mejorar tu vida

Del reputado Tony Schwartz leí Be excellent at anything, con subtítulo The four keys to transforming the way we work and live. Ya en ese libro de 2010 se mencionan algunas pautas que el autor ha recopilado recientemente en un artículo para lo que denomina “recuperar tu vida”. He aquí un resumen de las 10 medidas que propone para, digamos, mejorar tu vida:

  1. Duerme.
  2. Haz ejercicio.
  3. Come mejor.
  4. Trabaja en períodos cortos con descansos cortos entre ellos. *
  5. Dedica tiempo a tus seres queridos.
  6. Sé agradecido. *
  7. Haz primero lo más importante. *
  8. Reflexiona. *
  9. Sigue formándote.
  10. Sé altruista.

Los puntos señalados con asterisco son directamente aplicables en el trabajo diario, el resto dependerá del caso. Aunque no lo parezca, en la práctica el punto 7 es especialmente difícil de cumplir: dedicar los primeros esfuerzos de cada jornada a las tareas más importantes. Al comienzo del día disponemos de más frescura y capacidad de concentración que al final, pero a menudo dedicamos esas horas con picos de energía a reuniones y cuestiones burocráticas menores que acaban mermando nuestra productividad.
Una medida que esperaba y no está incluida en la lista: busca un trabajo que te proporcione motivaciones y recompensas.
De interés: Schwartz organiza además un webinar gratuito cada mes (empezando en febrero) para explicar cómo implementar con facilidad cada una de las diez medidas. Detalles y ampliación en el artículo original, publicado en su blog de HBR.org: Take back your life in ten steps.

5 medidas que he puesto en marcha con éxito en 2013

En estas fechas de comienzo de año se pueden encontrar multitud de artículos con nuevos propósitos para el año que empieza. Es habitual cargarnos de buenas intenciones, pero antes de prometernos la Luna quizá sería conveniente hacer balance del año que se ha ido, y comprobar si aquellos viejos propósitos se quedaron en el mundo de las ideas o llegaron a convertirse en tareas completadas. Por ello, y porque el mejor maestro es fray ejemplo, aquí van cinco medidas que he puesto en marcha con éxito en 2013:

  • Formación. Un apartado muy importante este año, en el que he ampliado notablemente mis conocimientos de metodologías técnicas (Scrum, Lean) y no tan técnicas (Prince2). Obtuve la certificación PMP y he comenzado el programa de doctorado en Administración y Dirección de Empresas.
  • Salud. Ha empezado a andar un plan para mejorar la salud con deporte constante, normalizando y mejorando la alimentación. Los resultados son rápidos y no sólo mejora la condición física sino también la capacidad de concentración o la calidad de las horas de sueño. Con la necesaria disciplina, el resultado es una mejor distribución de la energía a lo largo del día, estando a tope exactamente cuando hace falta.
  • Productividad. He aplicado de modo constante el método GTD y la técnica Pomodoro, pero modificándolos para adaptarlos a mis necesidades concretas. La herramienta de gestión de tareas que utilizo es Doit.im (sigo de cerca Hightrack.me, liderada por Alberto Pena) combinada con otras ya imprescindibles: AirmailEvernote y Scrivener. A esto hay que sumar una dosis alta de disciplina en la gestión de tareas, el establecimiento de rutinas y el cumplimiento de horarios.
  • Lectura. El tiempo para leer es sagrado y a ello he dedicado buena parte de 2013. Lecturas variopintas, libros técnicos, novelas, viajes, etc. Algunos ejemplos en este post.
  • Personas. En el paquete de medidas que he puesto en marcha en 2013 las personas son, como en casi todo, lo fundamental. Este año ha sido importante consolidar las relaciones existentes y ampliar contactos con profesionales estupendos (en las X Jornadas del PMI Valencia Spain Chapter, por ejemplo). Lo más decisivo, sin embargo, ha sido dejar de invertir en personas tóxicas para centrarme en aquellos con los que poder trabajar con ganas y emprender nuevas metas.

Es cierto que no todo han sido logros: en 2013 también he estado involucrado en proyectos personales que se han parado al poco de comenzar su andadura (por ejemplo, el de la certificación de análisis de negocio, que de momento tendrá que esperar). Pero una vez hecho repaso y examen de conciencia, podemos plantearnos objetivos nuevos. Para ello, mi recomendación se resume en tres sencillos pasos:

  1. Seriedad. Tomárselo en serio, sentarnos a pensar con papel y lápiz. Reflexionar sobre lo que realmente queremos, aquellas cosas para las que tenemos reservada la suficiente ilusión como para hacer los esfuerzos y sacrificios necesarios para conseguirlas.
  2. Métricas. Identificar metas pequeñas, medibles, alcanzables e independientes. Plantearnos indicadores, medidas del éxito, el fracaso y el avance de los proyectos.
  3. Beneficio más allá del éxito puntual. Intentar que los objetivos se descompongan en tareas que poco a poco se incorporen a nuestra rutina, convirtiéndolas en hábitos y logrando así obtener beneficios a largo plazo.