5 medidas que he puesto en marcha con éxito en 2013

En estas fechas de comienzo de año se pueden encontrar multitud de artículos con nuevos propósitos para el año que empieza. Es habitual cargarnos de buenas intenciones, pero antes de prometernos la Luna quizá sería conveniente hacer balance del año que se ha ido, y comprobar si aquellos viejos propósitos se quedaron en el mundo de las ideas o llegaron a convertirse en tareas completadas. Por ello, y porque el mejor maestro es fray ejemplo, aquí van cinco medidas que he puesto en marcha con éxito en 2013:

  1. Formación. Un apartado muy importante este año, en el que he ampliado notablemente mis conocimientos de metodologías técnicas (Scrum, Lean) y no tan técnicas (Prince2). Obtuve la certificación PMP y he comenzado el programa de doctorado en Administración y Dirección de Empresas.
  2. Salud. Ha empezado a andar un plan para mejorar la salud con deporte constante, normalizando y mejorando la alimentación. Los resultados son rápidos y no sólo mejora la condición física sino también la capacidad de concentración o la calidad de las horas de sueño. Con la necesaria disciplina, el resultado es una mejor distribución de la energía a lo largo del día, estando a tope exactamente cuando hace falta.
  3. Productividad. He aplicado de modo constante el método GTD y la técnica Pomodoro, pero modificándolos para adaptarlos a mis necesidades concretas. La herramienta de gestión de tareas que utilizo es Doit.im (sigo de cerca Hightrack.me, liderada por Alberto Pena) combinada con otras ya imprescindibles: Airmail, Evernote y Scrivener. A esto hay que sumar una dosis alta de disciplina en la gestión de tareas, el establecimiento de rutinas y el cumplimiento de horarios.
  4. Lectura. El tiempo para leer es sagrado y a ello he dedicado buena parte de 2013. Lecturas variopintas, libros técnicos, novelas, viajes, etc. Algunos ejemplos en este post.
  5. Personas. En el paquete de medidas que he puesto en marcha en 2013 las personas son, como en casi todo, lo fundamental. Este año ha sido importante consolidar las relaciones existentes y ampliar contactos con profesionales estupendos (en las X Jornadas del PMI Valencia Spain Chapter, por ejemplo). Lo más decisivo, sin embargo, ha sido dejar de invertir en personas tóxicas para centrarme en aquellos con los que poder trabajar con ganas y emprender nuevas metas.

Es cierto que no todo han sido logros: en 2013 también he estado involucrado en proyectos personales que se han parado al poco de comenzar su andadura (por ejemplo, el de la certificación de análisis de negocio, que de momento tendrá que esperar). Pero una vez hecho repaso y examen de conciencia, podemos plantearnos objetivos nuevos. Para ello, mi recomendación se resume en tres sencillos pasos:

  1. Seriedad. Tomárselo en serio, sentarnos a pensar con papel y lápiz. Reflexionar sobre lo que realmente queremos, aquellas cosas para las que tenemos reservada la suficiente ilusión como para hacer los esfuerzos y sacrificios necesarios para conseguirlas.
  2. Métricas. Identificar metas pequeñas, medibles, alcanzables e independientes. Plantearnos indicadores, medidas del éxito, el fracaso y el avance de los proyectos.
  3. Beneficio más allá del éxito puntual. Intentar que los objetivos se descompongan en tareas que poco a poco se incorporen a nuestra rutina, convirtiéndolas en hábitos y logrando así obtener beneficios a largo plazo.

Photo credit: David Machiavello