Mis 10 consejos para aprobar el examen de la certificación PMI-ACP® (Agile Certified Practicioner)

Hace un tiempo obtuve la certificación PMI-ACP® (Agile Certified Practicioner) del Project Management Institute (PMI), y quiero compartir algunos consejos para quienes estéis pensando en preparar el examen:

  1. Infórmate antes de empezar. Es esencial conocer el reto al que te enfrentas. Puedes empezar leyendo el Handbook que PMI publica con información práctica: duración del examen, tasas, formato, plazos, temario, etc. Si te decides, no des marcha atrás.
  2. Lee mucho y lee bien. Libros, blogs, artículos… Este examen no se basa en una guía oficial de PMI, como ocurre con PMP-PMBOK. Te aconsejo que repases las 12 lecturas recomendadas por PMI, libros de autores reputados. Si trabajas con metodologías ágiles no es necesario leerlos todos, y lo normal es que hayas leído alguno ya. Aunque tienen muchos puntos en común, cada título hace énfasis en un ámbito de aplicación distinto: estimaciones, gestión de equipos, nivel de organización, Scrum, etc.
  3. Olvídate de los temarios estructurados. Debes conocer bien Scrum y XP, sí, pero también es probable que no veas nada en el examen de técnicas como Crystal, FDD o DSDM. Los contenidos no están cerrados porque la mayoría de las preguntas son situacionales y se plantean en términos genéricos, sin ser esclavos de ninguna metodología. Para el trabajo y para la certificación, lo importante es desarrollar completamente una mentalidad ágil (agile mindset) y no tanto conocer al dedillo la mecánica de una metodología concreta.
  4. Estudia en inglés. Los 12 libros están en inglés. Los textos de apoyo y los simuladores de tests también y hay muy poco material en español. Yo utilicé PMI-ACP® Exam Prep y me pareció una compra totalmente innecesaria. Mejor aprovechados estuvieron los $49 que invertí en unas cuantas preguntas de test en agileexams.com.
  5. Revisa tu experiencia con mirada crítica. Analiza tu experiencia constantemente, relaciónala con cada cosa que leas y plantéate cambios y oportunidades de mejora en tus proyectos. Esto te ayudará a asimilar, retener y aprovechar mejor lo que estudias.
  6. Acostúmbrate a tomar decisiones en condiciones de incertidumbre. Los proyectos tienen esa exigencia… y el examen también. La mayoría de las preguntas describen un escenario y debes contestar qué harías tú, siendo esto lo que se debe hacer mejor y, sobre todo, en primer lugar. Esto es importante porque para una pregunta puede haber más de una respuesta válida. No suele ser necesario realizar cálculos complicados ni tampoco responder a cuestiones muy técnicas o de ingeniería (devOps, integración, etc.).
  7. No te obsesiones con las fórmulas. En general, memorizar no sirve de nada. Con las fórmulas hay que entender, deducir y aplicar con criterio. Por cultura general de la dirección de proyectos, debes conocer el significado de las fórmulas para calcular TIR, VAN, net present value, etc. Si tienes más tiempo y te gusta el tema, puedes estudiar aplicaciones (poco prácticas y utilizadas) del Earned Value Management a proyectos ágiles. En cualquier caso, lo más probable es que no tengas que responder preguntas sobre fórmulas en el examen.
  8. Haz varios ensayos generales y establece criterios de rendimiento. El examen dura tres horas, por lo que conviene entrenar para mantener la concentración durante ese tiempo. También para no desanimarse cuando encadenemos varias preguntas que no están claras . Y todo imponiéndote un número mínimo de preguntas acertadas por test para poder presentarte. En mi caso, 80% de preguntas acertadas para poder presentarme al examen.
  9. Elige bien el lugar del examen. Si tienes oportunidad, inscríbete en un centro examinador de Prometric donde se pueda realizar la prueba con calma y, sobre todo, en silencio. Comprueba con antelación el trayecto y la ubicación exacta para evitar nervios y prisas el día del examen. Yo hice el test en BITEC y mi experiencia no pudo ser peor: no tuve ni un minuto de silencio durante el examen.
  10. Estudia. Ningún consejo es más importante que éste. La certificación es como un proyecto, así que toca organizarse, planificar cada paso e ir cumpliendo objetivos parciales. No te des atracones y descansa adecuadamente para que los conocimientos se asimilen bien y no se pierdan. Recuerda: lección dormida, lección aprendida. Conforme avances, reflexiona sobre lo que ha ido bien y lo que ha ido mal, celebra los éxitos y nunca te desanimes con los fracasos.

¡Suerte!

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